Introducción
Las ciudades generan valor constantemente. Cada inversión pública en infraestructura, movilidad, servicios o espacio público tiene un impacto directo en el valor del suelo urbano. Sin embargo, en la mayoría de los casos, ese incremento beneficia exclusivamente al propietario privado; los derechos de edificabilidad buscan replantear esa lógica.
¿Qué son los derechos de edificabilidad?
Este instrumento parte de una idea sencilla: cuando una ciudad autoriza mayores niveles de construcción o incrementa el potencial de desarrollo de un predio, se genera un beneficio económico adicional; ese beneficio no surge únicamente por decisión del propietario, sino por una determinación pública vinculada a la planeación urbana.
La ciudad también genera valor
Al permitir mayor densidad, altura o intensidad de uso del suelo, la ciudad incrementa el valor comercial de determinados terrenos. Los derechos de edificabilidad permiten que una parte de ese valor pueda regresar a la ciudad para financiar infraestructura, equipamiento urbano y mejoras colectivas.
No se trata de crear nuevos impuestos
Este tipo de instrumentos no busca aumentar la carga fiscal tradicional, se trata de establecer mecanismos claros para participar de manera equilibrada en el valor urbano que la propia ciudad ayuda a generar. Cuando este modelo se diseña adecuadamente, puede convertirse en una herramienta para fortalecer las finanzas municipales y mejorar la calidad urbana.
Los derechos de edificabilidad representan una nueva forma de entender el financiamiento urbano; más que depender exclusivamente de transferencias o impuestos tradicionales, permiten que la ciudad capture parte del valor que ella misma produce a través de sus decisiones de planeación.