Las ciudades pueden contar con excelentes ideas, buenos equipos técnicos e incluso voluntad política para transformar su desarrollo urbano, sin embargo, si el marco jurídico no lo permite, cualquier esfuerzo terminará encontrando límites. Por ello, antes de implementar instrumentos para el financiamiento urbano, es indispensable realizar un diagnóstico normativo.
¿Qué es un diagnóstico normativo?
El diagnóstico normativo consiste en revisar de manera sistemática el conjunto de leyes, reglamentos y disposiciones que regulan el desarrollo urbano, la hacienda municipal, el catastro y la administración pública; su propósito es identificar qué elementos ya existen, cuáles requieren fortalecerse y cuáles deben incorporarse para hacer posible la aplicación de nuevos instrumentos.Más que revisar leyes, un buen diagnóstico no solo busca únicamente detectar vacíos legales, también permite evaluar:
- La congruencia entre distintas normas;
- Las competencias de cada nivel de gobierno;
- Los procedimientos administrativos existentes;
- Las oportunidades de armonización legislativa.